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2do - La verdad de la Vida


maritomario

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La verdad de la vida

Siempre he sido de la idea de que esta vida está hecha para disfrutarla y, por supuesto siempre me han dicho que soy un vividor, que soy un promiscuo, bebedor y fumador empedernido, pero no saben la verdad de la vida. Todo lo que dicen de la gente como yo son sólo repeticiones de las “instituciones” encargadas de darle la moral y ética a este mundo, pero no porque realmente lo sientan, de hecho, estoy seguro que les encantaría vivir como yo vivo. De ser así estoy seguro del por qué y no los culpo, es algo intrínseco en el ser humano.

Las bestias fueron expulsadas del cielo porque no dejaban divertirse a todas las entidades celestiales. Eran bestias con trajes negros, seres alargados como serpientes colgaban de sus cuellos como corbatas y vestimentas formales. Incluso pude ver el momento en que uno de estos demonios acariciaba una serpiente para luego lanzarla a un ser celestial. Ella mordía el cuello de un ángel justo por la tráquea y luego de esta mordida toda la vitalidad de aquel ser desaparecía, su alas se doblaban como una planta marchitándose en cámara rápida. Una vez sumiso el ente, la serpiente se quedó colgado de su cuello, inerte, pero ya no se podrá salir de ahí. El ropaje de aquel ángel cambió de color, se oscureció y se dividió en pantalones, camisa y un vestón, aunque lo que más oscurecía aquél atuendo era esa serpiente colgando de su cuello.

Dios no pudo seguir viendo cómo estas bestias esclavizaban a los ejércitos celestiales y fueron expulsadas del cielo, cayendo así a la tierra. Aquí subyugaron al hombre, pero de una manera muy inteligente, se hicieron pasar por Dios y le dijeron al hombre que debía ganarse el pan con el sudor de su frente. Todo por un mal entendido. Dios sabía que el hombre lleva dentro esa esencia divina de la felicidad, el placer, la satisfacción y lo probó, dijo que no se comiera esa manzana para que su instinto lo llevara a comerla igual, y así lo hizo, lamentablemente era el turno de que el demonio hablara (así es el eterno juego) así que le hizo creer al hombre que era un desobediente y que estaba obligado a pagar por esa culpa, esa tan inocente culpa de querer ser feliz.

Luego pude observar cuando un grupo de demonios suprimía todo tipo de festividades realizadas por el hombre, se paró en lo alto de una roca y los trató de impuros, paganos y, ojo, ninguno estaba cometiendo “impurezas”, claro, sí estaban cometiendo la impureza de no encontrarse trabajando serios, cabeza agachas, maldiciendo su existencia.

Hasta el día de hoy sigue sucediendo, estoy seguro que eres parte de esa mayoría de humanos que está obligado a levantarse a esa hora que aún es de noche y que no tienes deseos de levantarte. En esos momentos es cuando más fuerte está el llamado de Dios, lo he visto gritándole al oído a muchos que están a punto de cometer un crimen: ¡no te levantes! Sigue durmiendo, descansa. Por favor, sé feliz.

Las estructuras sociales creadas por los demonios y los “demonios-hombres” ya están arraigadas a las entrañas del mundo y aquél que busca quitarse esas responsabilidades es despreciado, es dejado a parte, es un hombre sin Dios ni ley.

Pero no te hundas, anoche lo volví a ver y dio un mensaje, me dijo: Este es mi plan final: busca a tantos otros como tú hazle saber la verdad, pero al resto del mundo no. A ellos llegaremos de otra forma, ya que se lo hacemos público nos descubrirán. Empecemos lentamente, busquen a sus familiares y convénzanlos de que cambien de trabajo por algo que realmente les guste y que no lo hagan porque deben hacerlo. Ingenien una forma de la que cada vez se necesite menos el dinero y se privilegie la ayuda mutua y desinteresada. Cuando lleguen a este paso los demonios ya se habrán dado cuenta de nuestro plan así que recurrirán a la última etapa: háganle notar lo bien que se sienten haciendo esto, al darse cuenta que llegan a fin de mes y aún tienen la mitad de su sueldo, pero que no desean gastarlo porque se sienten completos, llenos, satisfechos. Poco a poco el trabajo obligado irá desapareciendo y su felicidad será transmitida inconcientemente, así que por más que los demonios intenten hacerles lavados de cerebro diciendo que son irresponsables, vividores y muchos otros descalificativos ellos ya habrán conocido la verdadera felicidad. En caso de que nada de esto funcione…


“– Oye, tampoco queremos que se transforme en vividor, soberbio y despreocupado de su vida, recuerda que tiene que lograr ese ascenso en dos meses.”
“– Esto es a nivel subconsciente, amigo. No se volverá así, sólo se lo planteará así mismo y quizás comience a cambiar su forma de actuar tan trabajólica, necesito que se libere desde dentro para comenzar a construir desde ahí…”

Sonó el despertador justo a las 6.30 am, aún estaba oscuro y Ramiro se levantó, lavó sus dientes, su cara, sus axilas y sus genitales. Se vistió con el uniforme del banco, tomo el microbus que lo deja a dos cuadras de su trabajo caminó hacia él. Al llegar al banco se sentó en su silla de siempre, detrás de la ventanilla de la caja dos, acomodó su corbata que ya casi mordía su tráquea, dio un gran suspiro y comenzó su triste día.

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